// NaturalezaUn país vertical.
Del bosque de pino y encino en el filo al matorral subtropical en el fondo: mil ochocientos metros de caída que concentran climas, agaves, aves y especies que no conviven en ningún otro lugar.

Un sistema de cañones más hondo que el Gran Cañón, tallado en la Sierra Madre. Del pino en el filo al subtrópico en el fondo — y el pueblo rarámuri que lo habita desde siempre.
Las Barrancas del Cobre no son un cañón, sino seis, tallados por los ríos en la Sierra Madre Occidental. Del borde al fondo caen más de mil ochocientos metros: arriba, bosque de pino y encino; abajo, un mundo subtropical de otro clima. En esa caída cabe casi todo México.
No vienes a asomarte desde el mirador. Bajas a la barranca, la lees con quienes la caminan y la recorres con el pueblo rarámuri, que la habita desde mucho antes de que tuviera nombre en los mapas.
Cada territorio se lee entero: ninguna cara cuenta el lugar sola.
// NaturalezaDel bosque de pino y encino en el filo al matorral subtropical en el fondo: mil ochocientos metros de caída que concentran climas, agaves, aves y especies que no conviven en ningún otro lugar.
// ConservaciónLos ríos que tallaron la barranca siguen alimentando al norte árido. Cuidar la sierra —su bosque, su agua— es cuidar mucho más que un paisaje.
// ComunidadesLos rarámuri habitan la sierra en comunidades dispersas, célebres por correr distancias imposibles. Su conocimiento del territorio —sus veredas, sus plantas, su calendario— es el hilo de cada travesía.
// ProblemasTala, sequía y presión sobre una de las regiones más aisladas y biodiversas del país. Conocerla de cerca, con respeto, es parte de que siga en pie.
Del amanecer en el filo a la tormenta sobre el cañón; el campamento, la vereda y la piedra. Esto es lo que el lugar te muestra.

Cuatro días descendiendo dieciséis kilómetros por las Barrancas del Cobre — del bosque de pino al subtrópico del fondo — con porters y guía acreditado. Dos noches de campamento junto a pinturas rupestres, y el amanecer desde el borde donde la tierra se parte en seis cañones.
Travesías guiadas por la sierra y su gente.
